Progreso irregular en la prevención de la obesidad: ejemplos emergentes, barreras arraigadas y nuevas formas de pensar.

 
A pesar de las zonas aisladas de mejoría, ningún país hasta la fecha ha invertido su epidemia de obesidad. Los gobiernos, junto con una amplia gama de partes interesadas, deben actuar con urgencia para disminuir la prevalencia de la obesidad. En una serie de artículos respecto a obesidad publicados en The Lancet en febrero de 2015, se revisan varias medidas regulatorias y no regulatorias adoptadas en todo el mundo para hacer frente a la obesidad y discutir algunas de las razones de la escasa e intermitente progreso.
 
Dentro de los temas que revisó The Lancet, es la identificación de acciones prioritarias sobre materias fundamentales de la obesidad y el desafío de algunas de las dicotomías arraigadas que dominan el pensamiento acerca de la obesidad y sus soluciones. Aunque la obesidad es reconocido como un tema complejo, muchos debates acerca de sus causas y sus soluciones se centran en dicotomías excesivamente simples que presentan perspectivas aparentemente en competencia, como por ejemplo la responsabilidad personal versus responsabilidades colectivas, explicaciones basadas en oferta y demanda para justificar el consumo de alimentos poco saludables, la regulación del gobierno frente a la autorregulación del sector privado, si los controladores del cambio se estructuran desde la base de las personas o de la autoridad, el tratamiento frente a la prevención como prioridad y un enfoque en la desnutrición contra la sobrealimentación.
También se exploró la dicotomía del individuo frente a conductores ambientales de la obesidad y la conclusión de que las personas tienen responsabilidad personal para su salud, pero los factores ambientales pueden apoyar o socavar fácilmente la capacidad de las personas para actuar en su propio interés.
 
Los autores proponen un replanteamiento de la obesidad que hace hincapié en la naturaleza recíproca de la interacción entre el medio ambiente y el individuo. Entornos alimentarios como el de hoy explotan las vulnerabilidades biológicas, psicológicas y sociales, facilitando el consumo de alimentos poco saludables. Esto refuerza las preferencias y demandas de alimentos de baja calidad nutricional, conservando ambientes alimentarios poco saludables. Las medidas reglamentarias de los gobiernos y el aumento de los esfuerzos de la industria y la sociedad civil será necesario romper estos círculos viciosos.
 
Roberto C.A., Swinburn B., Hawkes C., Huang T.T.-K., Costa S.A., Ashe M., Zwicker L., (…), Brownell K.D. Patchy progress on obesity prevention: Emerging examples, entrenched barriers, and new thinking. (2015) The Lancet.
 
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