El riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer aumenta con la edad

El riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer aumenta con la edad, factores genéticos, y varios factores de riesgo médicos. Estudios también han sugerido que los estilos de vida y algunos factores dietéticos pueden influir en el riesgo, aumentando la posibilidad de que las estrategias de prevención pueden ser efectivas. Sin embargo, este cuerpo de investigación está incompleto. A pesar de lo anterior y debido a que los estilos de vida son los factores que mejor soportan científicamente la prevención de la enfermedad de Alzheimer son también factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, es razonable para proporcionar orientación preliminar para ayudar a las personas que desean reducir su riesgo.
 
En la Conferencia Internacional sobre Nutrición y Cerebro realizada en Washington el 19 y 20 julio de 2013, se pidió a los expositores comentar sobre posibles directrices para la prevención de la enfermedad de Alzheimer, con el objetivo de desarrollar un conjunto de medidas, aunque preliminares, que puedan ser recomiendas a los miembros del público. A partir de esta discusión, 7 directrices surgieron en relación con la dieta y hábitos de ejercicio saludables:
 

  1. Reducir al mínimo la ingesta de grasas saturadas y grasas trans. Las grasas saturadas se encuentran principalmente en los productos lácteos, carnes y ciertos aceites (aceite de coco y aceite de palma). Las grasas trans se encuentran en muchos snacks, pasteles y alimentos fritos y están listados en las etiquetas como “aceites parcialmente hidrogenados”.
  2.  

  3. Las hortalizas, legumbres (frijoles, arvejas y lentejas), frutas, y granos deben sustituir a las carnes y los productos lácteos como alimentos básicos de la dieta.
  4.  

  5. La vitamina E debe provenir de alimentos, en lugar de suplementos. Fuentes de alimentos saludables de vitamina E incluyen semillas, nueces verdes verduras de hoja verde, y granos enteros. La dietética recomendada (RDA) de vitamina E es de 15 mg por día.
  6.  

  7. Una buena fuente de vitamina B12, tales como alimentos fortificados o suplementos deben proporcionar al menos la cantidad diaria recomendada (2,4 mg por día para los adultos) y debe ser parte de su dieta diaria. Chequee sus niveles sanguíneos de vitamina B12 ​​regularmente, ya que como muchos factores, la edad puede afectar la absorción.
  8.  

  9. Si usa suplementos con múltiples vitaminas, escoja aquellos que no tienen hierro y cobre y consuma suplementos de hierro sólo cuando esté indicado por su médico.
  10. Aunque el papel de aluminio en la enfermedad de Alzheimer sigue siendo una materia de investigación, los que desean minimizar su exposición puede evitar el uso de utensilios de cocina, los antiácidos, polvos de hornear u otros productos que puedan contengan aluminio.
  11.  

  12. Incluir ejercicios aeróbicos en su rutina, lo que equivale a 40 minutos de caminar a paso ligero 3 veces por semana.
  13.  

Fuente:
Barnard, Neal D., et al. “Dietary and lifestyle guidelines for the prevention of Alzheimer’s disease.” Neurobiology of aging 35 (2014): S74-
 
noticia1